25 intérpretes iraquíes demandarán al gobierno británico
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La periodista Deborah Haynes – corresponsal de defensa del Times – ha realizado una magnífica campaña a favor de los intérpretes iraquíes que ayudaron a las tropas británicas a moverse por el país durante la guerra.
Hoy saca un artículo diciendo que veinticinco intérpretes van a presentar una demanda contra el gobierno británico por no protegerles de las milicias cuando éstas les consideraban traidores.
A pesar de una caída en la influencia de las milicias apoyadas por Irán en la zona de la ciudad de Basora, muchos temen aún por sus vidas:
“No valgo nada. He perdido mi vida.”
El gobierno británico decidió ayudar únicamente a los intérpretes iraquíes que habían ayudado al Ejército durante más de 12 meses, como si las balas y los matones necesitaban tanto tiempo para asesinar.
Me imagino que las tasas de temporalidad laboral en la zona eran muy altas en esos momentos – por no decir nada de las condiciones de trabajo – así que esa decisión me parece muy fuerte cuando se trata de personas que arriesgaron sus vidas y las de sus familias para ayudarnos en nuestro empeño bélico en su propio país.
Los abogados ingleses que están coordinando la demanda dicen en el Times que van a por: “una indemnización correspondiente a la pérdida de empleo del principal empleado de la familia” y “para intentar enviar un mensaje al Ejército británico de que debería planificarlo mejor en el futuro“.
Será el gobierno a quien se quiere referir. Todos los reportajes que he visto indican que los soldados británicos apoyaron plenamente la campaña de ayuda a los intérpretes, después de convivir con ellos durante meses en situaciones en las que:
A un padre de dos niños le obligaron a renunciar después de recibir tres amenazas de muerte. Seis amigos suyos, todos intérpretes, fueron asesinados por las milicias. A uno le dejaron la cabeza cortada fuera de la base británica donde trabajaba el hombre.
Más de lo mismo podemos esperar de este gobierno laborista de Gordon Brown que una y otra vez se ha mostrado incapaz de apoyar a los que luchan en nuestro bando; la falta de apoyo va desde recursos para los propios soldados británicos hasta los famosos Gurkhas de Népal y ahora de nuevo los intérpretes iraquíes y sus familias.
Ojalá tengan éxito por la vía judicial para compensar la falta de seriedad y compromiso del poder ejecutivo. Seguro que la sociedad británica sí los apoya.
