Los 300.000: una crisis vergonzosa

Qué triste, qué triste, qué triste. Qué error más garrafal que parece estar cometiendo España con respecto a sus políticas de Educación, Investigación y Desarrollo, y con su actitud hacia la Ciencia y hacia sus jóvenes. España manifiestamente no es capaz de ofrecer ya un futuro digno a sus hijos y ahora se dispone a destruir lo que en teoría le tiene que salvar el pellejo.

En el país estrella del paro (5,4 millones), del paro juvenil (51,9%) y del que más de 300.000 personas ya se han marchado a otros países para buscarse la vida, ahora tenemos que leer que 7 asociaciones científicas han firmado una carta diciendo que están en riesgo de desaparición inminente dos generaciones enteras de científicos españoles por las distintas políticas de recortes.

300.000 personas es una cifra parecida a la de los españoles exiliados después de la Guerra Civil. Ahora tenemos a 300.000 exiliados económicos.

5,4 millones de parados, el 51,9% de paro juvenil, 300.000 personas huidas y dos generaciones enteras de científicos en peligro inminente de desaparición.

¿No es esa una emergencia nacional de primer orden?

¿No deberíamos estar contando precisamente con esas personas para refundar el país en vez de fiarnos de las ingentes cantidades de políticos corruptos y chorizos semi-oficiales que parecen existir por todo el largo y ancho del Reino?

¿No debería España esforzarse un poco más para que se quedaran? ¿No deberían los responsables del Reino tomárselo un poco más en serio?

Mira lo que algunos han dicho sobre el asunto…

Elena Salgado, la antigua Ministra de Economía socialista de Zapatero, hablando en febrero del año pasado de que las cifras del paro no iban a mejorarse en todo el primer trimestre del año, dijo:

En cuanto a la opción de que los españoles salgan de España en busca de un trabajo, afirmó que lo ve con “total naturalidad”, sobre todo en el caso de los jóvenes. “Yo misma tengo una hija abogada que está trabajando en Holanda”, incidió Salgado, quien dijo que la enseñanza de todo esto debe ser que “las personas más cualificadas tienen más oportunidades tanto dentro como fuera de España”.

Así, con toda la cara, como Ministra de Economía del Reino. Y después ni tuvo ella la vergüenza de dimitir y ni nadie dijo nada.

José Ignacio Wert, el Ministro de Educación, Cultura y Deporte del nuevo gobierno popular de Mariano Rajoy, contestaba de la siguiente manera a una pregunta sobre si le preocupaba el hecho de que tantos investigadores españoles se fugaban al extranjero:

Para el ministro de Educación, José Ignacio Wert, que los investigadores españoles tengan que salir del país para ejercer no es algo “negativo”. De hecho, en su opinión, si luego hay recursos suficientes para su regreso, “es una de las mejores cosas” que pueden hacer en su carrera científica.

Así, con toda la cara.

Hasta el mismo Rey de España se ha visto reducido a desear a los jóvenes que se lo pasen bien fuera y que por favor vuelvan algún día.

En el mismo evento en el que el presidente de La Caixa destacaba que: «estimular la educación y la investigación es la mayor garantía para el desarrollo» y que «la juventud bien preparada y libre servirá para construir un futuro mejor”, el Rey sólo pudo expresar «sus deseos de que cuando vuelvan de realizar estudios de posgrados en el extranjero «haya más puestos de trabajo»

¿No es una emergencia—y una vergüenza—nacional esta situación y el hecho de que los máximos responsables del Estado se vean reducidos a desearles buen viaje a los 300.000 nuevos exiliados españoles?