Las traducciones publicontradas: lo que dije a una Gran Marca Mediática
Hace tres meses, el subdirector de una Gran Marca Mediática me preguntó por el tema de las traducciones publicontratadas y comunitarias con respecto a su marca y su producto.
Pensé que estaría bien comentarlo después de la entrada de ayer sobre LinkedIn enfureciendo a los traductores profesionales.
Aquí publico las respuestas que le envié por correo electrónico, con sus datos eliminados, ya que ha dicho que de momento prefiere no revelar quién es porque todavía están pensando qué hacer.
Cabe apuntar que es una marca muy conocida que ya tiene una buenísima reputación por la calidad de su redacción y de su pensamiento en inglés.
- Tenéis un enorme atractivo de marca: ya lo sabéis. Tenéis un activo enorme en vuestra marca y un atractivo realmente global, según la percepción de vuestros lectores actuales. Tanto lo que está ocurriendo en el País X como el hecho de que se os hayan acercado con la propuesta de un proyecto de traducción colectiva son señales de eso. Es magnífico que tenéis a aficionados dispuestos a hacerlo, y el cambio de lector a aficionado es un cambio importante;
- Traducir vuestra publicación es una oportunidad enorme: tanto para vuestro negocio como para difundir más vuestros valores editoriales. En el País X, sugeriría que no sólo habéis descubierto una página de aficionados sino también un mercado, o más bien una serie de mercados, uno para cada idioma;
- El tiempo es un factor: parece que estáis en un cruce de caminos (¿y quién no?) y tenéis que lidiar con las perspectivas de vuestros lectores, la tecnología, la calidad de la traducción, la traducción automática, Freemium, los proyectos colectivos, los modelos de negocio rentables y el anuncio precoz de la desaparición de los medios tradicionales. Hasta cierto punto, ya se os ha ido de las manos en el País X porque habéis aprobado el proyecto de forma tácita. Otros medios (como podéis comprobar) no tardarán mucho en recoger la pelota así que tenéis que hacer algo y definir la actitud de vuestra marca hacia la traducción de vuestros contenidos;
- No sois Facebook: no estáis planteando la traducción de la interfaz de usuario. En vuestro caso, la calidad de vuestros textos es vuestro producto, o por lo menos una gran parte de él. Leemos vuestra publicación, no la navegamos, ni la vemos. Diría que ‘la traduccion colectiva’ tal como se está planteando por Internet – y sobre todo en vuestro caso con respecto al control de calidad – no es adecuada para proteger o para aumentar el valor del activo que representa vuestra marca;
- El dinero es importante pero la calidad es más importante: hay muchas cosas que todavía me dejan algo perplejo en el sector de la traducción pero una pregunta que me intersa mucho es: ¿por qué tantos empresarios gastan tanto dinero en el desarrollo y la promoción de sus productos y luego piden a la hija de su prima que pasó tres meses en Londres hacerles la traducción o intentan buscar a un traductor por 0,00067€ la palabra? Y eso cuando están promocionando un producto, no cuando los textos son el producto;
- La calidad en la traducción es un proceso: un sólo traductor profesional no podría traducir toda la publicación cada mes, ni debería. Tampoco debería subcontratarse a unos aficionados. Necesitáis una estructura que hace uso de aquellos aficionados que entienden la calidad (porque les pagáis una cantidad o porque les ofrecéis participar en un club exclusivo sólo para traductores) pero que también tiene un proceso de control interno. Necesitáis algún tipo de control sobre los textos que aparecen en vuestro nombre. La traducción exterior certificada por vuestra empresa no sólo defendería la actual posición de vuestra marca, sino que la haría más fuerte.
- Una traducción profesional es más importante que un traductor profesional: ‘profesional’ es una actitud hacia la calidad que puede ser compartida por traductores a tiempo parcial y a jornada completa en partes iguales, independientemente de si se llaman o no traductores profesionales. Tambíen puede no encontrarse esta actitud en estos últimos;
- Ya tenéis una tribu: debéis proteger lo que valora vuestra tribu (calidad, perspicacia, punto de vista global, etc…) e intentar aumentar el tamaño de vuestro foso y vuestra muralla, como dice Buffet. Por ahora, vuestra tribu tiene que hablar inglés como requisito para unirse a ella, pero no tiene por que restringirse por ningún idioma. Al mismo tiempo, quizás tenéis que ser más específicos sobre de quién queréis ayuda: quizás los aficionados que necesitáis son los traductores profesionales que ya leen vuestra publicación. Dáles una suscripción gratis, acceso a la edición de la próxima semana y acaso una especie de chapa que pueden poner en sus bitácoras diciendo que son un ‘Traductor Certificado de Vuestra Publicacación’. Por supuesto que deberíais pagarlos también.
Nota: con respecto a las chapas relucientes como parte de la idea y la controversia sobre LinkedIn y las traducciones publicontratadas esta semana, la sugerencia se hace como una pequeña parte de esta idea – no como la idea entera – y la publicación de la que estamos hablando ya lleva varias décadas con una fuerte reputación por la calidad de su perspicacia y de su redacción. Como traductor, una chapa (más la remuneración, lógicamente) de estos chicos merecería el esfuerzo.
