Una sugerencia sobre cómo un traductor profesional podría ayudar a sus clientes con la traducción automática
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El viernes pasado, te puse una pregunta sobre si un traductor profesional podría ayudar a sus clientes más con el tema de la traducción automática. Aquí va una sugerencia, abierta por supuesto al debate y a tus comentarios.
Los traductores humanos profesionales miran lo que sale de la máquina de traducción automática e intentan contener un suspiro. Se han producido grandes avances en la traducción automática pero un traductor profesional todavía va a tardar menos si empeiza de cero que si intenta corregir el resultado de la traducción automática.
Desde el punto de vista del cliente, parece que deberíamos hacer más caso. Ya ves como Google y todas estas empresas magníficas han inventado nuevas herramientas de traducción y parece que ahora puedes entrar en Internet, copiar y pegar el texto y allí tienes, más o menos, la idea.
¿Vale como traducción? ¿Ah que todavía no estás seguro de que te está contando todo? Un traductor profesional podría asegurártelo al 100% pero tendrías que pagarlo, con lo que va a depender de la importancia del documento.
¿Cómo podría ayudarte un traductor profesional de otra manera? Si es bueno, se supone que querrá cuidar de sus clientes.
¿Y si utilizara la traducción automática y luego corregió sólo los errores semánticos (de significado) y no todos los errores de gramática? Veamos un ejemplo. Aquí la frase original:
“¿Qué podríamos hacer como traductores profesionales para ayudar a nuestros clientes con esas carencias de sentido que son tan evidentes una vez que sepas lo que estás viendo? ¿Dónde podríamos trazar una nueva línea entre la calidad en la traducción y la dura realidad diaria de las empresas de nuestros clientes?”
Y aquí una frase equivalente automática:
¿Qué podemos hacer como traductores profesionales para ayudar a nuestros clientes con estas diferencias de significado que son tan evidentes una vez que sabes lo que ves? ¿Dónde podemos trazar una nueva línea entre la calidad de la traducción y la vida diaria y la realidad de empresas son nuestros clientes?
Está claro que falta algo en la segunda frase – hay todo tipo de errores (de gramática, semánticas y otros) pero parece que te enteras bastante bien menos la confusión al final (subrayado en rojo).
Imagínate que el traductor profesional con quien trabajas acaba de ver ese resultado y, en vez de corregirlo todo, te envia algo así:
¿Qué podemos hacer como traductores profesionales para ayudar a nuestros clientes con estas diferencias de significado que son tan evidentes una vez que sabes lo que ves? ¿Dónde podemos trazar una nueva línea entre la calidad de la traducción y la difícil realidad diaria de empresas que son nuestros clientes?
No es perfecto, no es Shakespeare, no es lo que tendrías si el traductor empezara desde cero y no es aconsejable para tus documentos importantes, públicos o privados. pero si quieres asegurarte de entender todas las partes importantes del texto, es mejor que la traducción automática.
Tenemos que imaginar, lógicamente, cómo sería con un documento o artículo más grande.
Para los traductores profesionales:
- ¿A tus clientes les gustaría algo así?
- ¿Estarías dispuesto a entregar algo que no esté al 100%?
- ¿Podrías corregir sólo los errores de significado en un texto más largo?
- ¿Estarías dispuesto a ofrecer un precio más bajo para este tipo de servicio – suficientemente bajo como para interesar a tus clientes – a cambio de pasarlo todo por la traducción automática y sólo corregir los errores semánticos?
Para los clientes:
- ¿Te interesaría tener acceso a un servicio así? ¿Te gustaría tener esa confianza de más para entender los textos en lengua extranjera?
- ¿Estarías dispuesto a pagar por ello?
