La guerra jurídica en Londres – o cómo utilizar el Reino Unido como arma contra el Reino Unido
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El premio para el titular más llamativo en una bitácora se lo lleva hoy Melanie Phillips en el Spectator para ‘Guerra Jurídica en Londonistán‘:
Una vez más, Londonistán es el punto más débil en la batalla para defender esas tradiciones democráticas contra un ataque – tanto desde fuera como desde dentro.
El islám político está utilizando las leyes y las tradiciones inglesas – de libertad de expresión y el derecho a la protesta – contra sus enemigos; unas tradiciones que su propia ideología no admite.
Melanie nos señala una entrada más larga de Alexander Hitchens en la bitácora de Standpoint sobre cómo Hámas utilza a abogados de Londres y leyes inglesas para intentar “hacer que detengan a los altos cargos israelíes por supuestos crímenes de guerra en cuanto visiten países europeos“.
El Telegraph nos informa hoy de un caso en el que siete musulmanes son acusados de delitos contra el orden público después de manifestarse en marzo del año pasado en contra del retorno de los soldados del Royal Anglian Regiment, con gritos tipo “Soldados británicos, asesinos“, “Soldados británicos, asesinos de niños“, o “Que los soldados británicos se quemen en el infierno“.
Los siete se han declarado no culpables y ya han conseguido denigrar al juez en su propio juzgado:
Los siete acusados se han negado a levantarse cuando el juez entra y sale del juzgado, como es habitual. Han dicho que sólo se levantan ante Alá. El juez de la audiencia ha aceptado su razonamiento.
Todo esto en la misma semana en la que la organización Islam4UK de Amjem Choudary dice querer organizar una manifestación en el pueblo nuevamente icónico de Wootton Bassett en protesta por las supuestas atrocidades cometidas por los soldados británicos en Afganistán.
No debemos acortar su derecho de protesta, ni el de ningún otro – pero, ¿ese derecho existe en cualquier lugar o cualquier momento? Creo que CharonQC y Oedipus Lex han pensado bien aquí:
“Creo que la selección deliberada de Wootton Basset, con la idea de causar malestar, es una muestra de malgusto. Espero que el gobierno se oponga a la manifestación por razones de orden público más que por razones de libertad de expresión…Choudary y su plan ortera de protestar en Wootton Basset sólo revela que no tiene educación ni respeto hacia las sensibilidades de los demás – al mismo tiempo que nos exige sensibilidad hacia sus pensamientos sobre el Islám.”
¿Dónde fijamos el límite entre el respeto a la ley y permitir a aquellos que podrían ser los enemigos de la nación utilizar sus propias leyes como arma en su contra?
