‘La Meta’ de Eli Goldratt: la teoría de las limitaciones y escribir una bitácora

Mis lecturas veraniegas han llegado y ya que he pedido varios libros que tienen relevancia tanto para mi negocio como para mi blog, pensaba que podría ser interesante compartirlos contigo aquí y apuntar mis pensamientos conforme los voy leyendo.

Así puedo intentar dar forma verbal a las ideas de cada libro y acaso relacionarlas con mis proyectos y pensamientos, y tú puedes dejar comentarios sobre cómo se relacionan con los tuyos.

‘La Meta’, de Eli Goldratt

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Primero tenemos ‘La Meta’, escrito por el físico y pensador empresarial israelí Eli Goldratt.

La Meta es la primera en una serie de novelas de negocios didácticas que Goldratt ha escrito para ayudarnos a entender su Teoría de las Limitaciones—una teoría que desarrolla ideas sobre cómo identificar las causas subyacentes de los problemas que te impiden avanzar.

Goldratt quiere ayudarte a identificarlos y a realizar pequeños ajustes en esos puntos subyacentes—lo cual hará que los problemas visibles desaparezcan, cual médico empresarial: “podemos postular una cantidad mínima de suposiciones para luego utilizarlos en la explicación de una gran cantidad de fenómenos industriales.

A pesar de centrarse en la fabricación industrial y en cómo un gerente muy genérico (Alex Rogo) en una fábrica muy genérica (Uni Ware) utiliza los consejos de un amigo físico convertido en consultor de negocios para convertir su fábrica de artilugios de un desastre en un éxitazo en poco más de tres meses, las ideas que contiene el libro se pueden aplicar a cualquier proceso que contenga ‘eventos dependientes’, ‘fluctuaciones estadísticas’, ‘rendimiento’, ‘existencias’ y ‘gastos operativos’ menos físicos.

¿Cual es la meta de tu empresa, Alex?” le pregunta el Goldratt ficticio (Jonah) antes de ayudarle a llegar a la conclusión de que la meta de toda empresa es muy sencilla en la realidad: ganar dinero.

Dado este hecho evidente, que a menudo se ve obfuscado en la confusión diaria y caótica de la realidad de la pequeña (y por qué no la gran) empresa, la actividad productiva se describe como cualquier cosa que te ayude a ganar dinero.

Si algo no te ayuda a ganar dinero en tu empresa, empieza a buscar maneras de deshacerte de esa cosa o de cambiar la manera en que lleves a cabo esas actividades.

Lo que más tienes que buscar son los Herbies gordos dentro del sistema. Los Herbies son las limitaciones principales, los cuellos de botella más estrechos, los críos que más despacio se mueven. La teoría es que todo el sistema sólo puede moverse a la velocidad—y, ojo, a esa velocidad y no más—del Herbie más gordo que tienes.

Herbie es el nombre del niño ficticio más lento en una fila que se forma cuando durante unos capítulos Rogo se marcha al campo para hacer senderismo con su hijo y su tropa de Scouts.

Rogo el padre se da cuenta de que si coloca a Herbie el gordo delante de todos en vez de último de la fila, las fluctuaciones estadísticas (distancia, tiempo) entre los eventos dependientes (críos en la fila) se reducirán al mínimo y la fila avanzará con más velocidad—como fila completa—que si coloca en primera posición al niño más fuerte, rápido y competente—una opción que llevaría a un retraso enorme de niños tirados por todo el camino.

De vuelta al curro, Rogo el gerente de fábrica enseña a un grupo de gerentes de fábrica experimentados e inicialmente escépticos la lección que ha aprendido con los Scouts durante el fin de semana; a continuación, aplican la idea de los Herbies gordos a su cadena de montaje y descubren que su Herbie gordo metafórico es un robot tipo NCX 10 que tienen en la cadena.

La Teoría de las Limitaciones y Escribir una Bitácora

Estoy leyendo La Meta ya por segunda vez y apuntando cosas pero el área de mi negocio que más me ha venido a la cabeza mientras leía el libro ha sido el proceso de escribir esta bitácora.

Escribir un blog, al final, es un proceso, y un proceso que me ha sido bastante problemático este año pasado (si hablamos de publicar entradas de forma constante). Tiene:

  • eventos dependientes: leer, recoger ideas para las entradas, decidirse sobre qué escribir, recoger información adicional, escribir la entrada, traducirla, darle formato y publicarla;
  • fluctuaciones estadísticas: me puedo pasar horas leyendo artículos interesantes para recoger una docena de ideas para entradas y luego no redactar ninguna;
  • rendimiento: la cantidad de entradas que publico. Según la teoría, ésta debería ser igual a la demanda (¿Cuántas entradas quieren leer? ¿Qué demanda hay para entradas en bitácoras en Internet?);
  • existencias: lo que está esperando convertirse en producto terminado (ideas para entradas). Colecciono 200 arículos, genero treinta ideas para entradas, unos cuantos borradores y luego nada;
  • gastos operativos: principalmente mi tiempo. ¿Cuánto tiempo paso ‘escribiendo un blog’ sin llegar a publicar ninguna entrada? (Respuesta: bastante, por lo visto).

¿Y qué es mi Herbie bloguero? ¿Dónde está el niño gordo, lento y respirando mal en mi cadena de montaje bloguera?

El acto de escribir las entradas, creo. Si cojo un bloque de tiempo de una hora y media de duración y analizo las cantidades de cada evento dependiente que puedo producir en ese tiempo, el que más lento va es ‘escribir una entrada’.

Todos los demás procesos blogueros (la lectura de artículos, la generación de ideas para las entradas, el análisis de la historia, la corrección de erratas, y hasta la traducción) pueden llevarse a cabo de forma más rápida que escribir ese primer borrador.

Con una hora y media, según el tipo de entrada, podría escribir entre una y tres entradas aceptables. En el mismo periodo de tiempo, podría traducir más entradas, generar más ideas para posts y preparar muchas entradas para su publicación. Pero no si no las he escrito.

A continuación, La Meta te aconseja colocar metafóricamente a tus Herbies primeros en la fila—incluso si no puedes moverlos físicamente al principo de la cadena de montaje.

En este caso, tendré que leer y pensar un poco antes del acto de escribir pero casi todo lo demás se puede hacer después de ese primer borrador.

¿Funciona? Bueno, ésta es la primera entrada que escribo desde hace ya más de un mes y tengo un nuevo sistema que debería ayudarme a publicar entradas con más regularidad en los próximos días y semanas. El tiempo dirá.

¿Cómo aplicarías tú las ideas de Goldratt sobre los eventos dependientes, las metas y los Herbies gordos a tu empresa ahora mismo?

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