Una estrategia británica para aprender idiomas
Charlemagne nos señala las últimas cifras de Eurostat acerca del aprendizaje de idiomas en nuestra Unión Europea, anotando la tradicional cercanía de los nórdicos al buen aprendizaje de los idiomas extranjeros, el tradicional monolingüismo de los países mediterráneos (¿alguien se atreve con más titulares sobre los PIGS?) y ‘el dominio total del inglés como nueva lingua franca europea.‘
Luego describe el aumento del monolingüismo en el Reino Unido y cómo este incremento desafortunado se debe no sólo a la política gubernamental sino también al coste oportunidad creciente que supone para un británico aprender un dioma cuando tantos europeos hablan tan bien en teoría el inglés.
En mi opinión, esto no es así, pero sigamos con el pensamiento un rato.
Charlemagne acierta plenamente cuando habla de las ventajas de aprender un idioma extranjero: “aprender un idioma extranjero te enseña humildad, empatía y respeto hacia los demás.“
Pero quizás la respuesta para los males británicos relacionados con los idiomas extranjeros se encuentre en la siguiente frase: “En Europa, te enseña los antiguos enlaces que unen nuestro continente reñido.“
Si miramos un momento los aspectos más prácticos de la vida, en la que debemos lidiar con el futuro, quizás—y sólo es una sugerencia, ojo—los británicos no deberían aprender los idiomas europeos si creen de verdad que tantos europeos hablan ya el inglés tan bien.
Esto lo digo, está claro, desde el punto de vista de alguien que habla francés, español y algo de italiano y sueco a nivel básico, y como alguien que vive desde hace doce años en la Europa continental.
Quizás—si aceptamos que tan bien se les da a los franceses, a los alemanes y a los suecos hablar y aprender inglés que tardarían realmente un montón de tiempo los ingleses en aprender el francés, el alemán o el sueco a un nivel aceptable—a los niños británicos les iría mejor si les cambiasen la estrategia para aprender idiomas en el Reino Unido.
Podrían elegir el chino, ya que todos parecen estar tan convencidos de que China va a ser la gran potencia económica a medio plazo. El Reino Unido podría intentar posicionarse como el país europeo donde mejor se hable y más se respete el chino, creando así un enlace útil entre Bruselas y Beijing.
Otra opción sería enseñar a todos cómo aprender los idiomas más hablados por los inmigrantes en el Reino Unido, intentando así crear más cohesión y comprensión social dentro de la nación. En ese caso, la Wikipedia nos dice que los tres primeros idiomas que habría que aprender serían el panyabí, el bengalí y el saraiki.
La mejor estrategia de todas, lógicamente, sería que animaran a muchos británicos a aprender todos estos idiomas—incluido los europeos—pero es probable que esa idea sea demasiado utópica como para convertirse en realidad algún día.

Luna Mas
19/07/2010
Leí una vez un proverbio turco que decía que una persona es tantas personas como lenguas habla… lo he guardado en mi memoria como un preciado tesoro. Ojalá el mundo se hiciera eco de ello y la curiosidad y el respeto por el otro y su cultura impregnase nuestro día a día. La experiencia de hablar un idioma es estupenda, pero la de aprenderlo, también! En mi caso, aprendí inglés y francés en BCN Languages http://www.bcnlanguages.com Ya que para aprender hay que invertir tiempo y recursos… al menos, que valga la pena!