¿Hasta dónde quieres que crezca tu empresa?
Trabajar en los sistemas de tu empresa es imporante; descubrir dónde te equivocas en tu negocio y en qué deberías pensar también es importante; y planificar cómo llegar a donde quieres ir desde donde estás, importantísimo, pero, ¿a dónde vas, exactamente?
Y ¿estás seguro de que de verdad quieres ir allí en esta vida? ¿O que quieres intentarlo de nuevo pero de otra manera? Y antes que nada, ¿por qué quieres montar una empresa?
¿Por necesidad? ¿Porque te crees el gran empresario? ¿Porque quieres dar salida a tu lado creativo? ¿Porque quieres crear un patrimonio para asegurar tu futuro económico?
Te conté que mi primo me había preguntado si quería crear una empresa antes de crear Doctorlingua en 2007. Está claro que no tenía ni idea de lo que eso implicaba en realidad y que tampoco estaba convencido del todo de que era lo que realmente quería hacer—pero parecía ser una buena opción, el siguiente paso lógico.
Dos años más tarde, en 2009, recuerdo estar sentado en mi mesa, preguntándome por lo que habíamos hecho mal y pensando en el futuro. Y la gran pregunta que me hacía era: “¿Quieres pasar los próximos diez años de tu vida luchando contra este negocio, ahora que sabes cómo funciona y lo que realmente implica, ahora que sabes cómo no funciona?“
Y, ¿te quedan los recursos y la capacidad para intentarlo?
Doctorlingua funcionaba así porque nosotros lo habíamos diseñado así, por supuesto, aunque con el tiempo, quizás ‘diseñar‘ no es la palabra adecuada.
Podríamos haberlo diseñado para funcionar de otro modo, si lo hubiésemos pensado más y si hubiésemos sabido más acerca de las cosas en las que teníamos que haber pensado.
La siguiente empresa será distinta.
Pero, ¿cómo quiero que sea esa empresa? ¿Hasta dónde quiero que crezca? ¿A qué actividades debería dedicarse? ¿Qué tipo de valor debería ofrecer a sus clientes, empleados y accionistas? ¿Cuántos empleados y clientes habrá?
“El asunto más importante no es lo pequeño que puede ser una empresa sino lo grande. ¿Hasta dónde puede llegar tu empresa de forma natural—y la palabra más importante, ojo, es natural? (El Mito del Emprendedor)
Además, recuerda que tu negocio no es tu empresa.
Mi negocio—la traducción y la enseñanza de idiomas—es el mismo desde hace siete años. La forma que ha adoptado mi empresa ha cambiado con el tiempo y volverá a cambiar.
El negocio puede funcionar bien en muchos niveles si está bien organizado, pero la estructura de la empresa puede variar mucho.
Podría seguir en su formato actual como un autónomo bien organizado; podría convertirse en una pequeña oficina o academia local de diez personas o una empresa mediana sirviendo a toda una ciudad, con la estructura de una sociedad limitada; podrías incluso crear una sociedad anónima y ofrecer tus servicios en varias regiones.
Quizás hasta podrías convertirla en una gran empresa en sólo un lugar físicio, según la estructura que creases y la demanda que existiese para tus servicios.
Doctorlingua era una pequeña sociedad limitada que—si lo hubiésemos hecho bien—podría haberse convertido en una buena mediana empresa aquí en Murcia en el plazo de cinco años.
Y el tamaño lo eliges tú:
“Te toca a tí decidir el ritmo de crecimiento para tu negocio, de la mejor manera que puedas, y entender los procesos claves que tienes que desarrollar, los objetivos claves que debes alcanzar y la posición clave que quieres que la empresa ocupe en el mercado.”
¿Hasta dónde quieres que crezca tu emprea? ¿Cómo quieres que sea de aquí a cinco o diez años?
